Estas dos sugerencias son un valor seguro y una ultra obligación si estás por la zona. Bacalaos rebozaos hay muchos, algunos con mejor marketing quizás que este, pero aquí estoy yo para darles la publicidad que se merecen.
Y…¿Qué decir del chicharrón? Pues que quizás si no lo conoces te dé cierto repelús, pero una cosa te digo: Cierra los ojos y disfruta…esto puedes ocultárselo a tus seguidores de Instagram.

Si algo tiene La Latina son bares, bares repletos, en los que un fin de semana, o has reservado, o estás perdido. Yo te propongo ir de lao a lao, no centrarte en un solo lugar; ya si eso para las copas te buscas un local en el que eternizarte.
Pongamos que vienes en metro, te bajas donde el Teatro de La Latina, atajas por la Cava Alta, llegas a la Baja, desembocas en Puerta Cerrada y te das de bruces con Casa Revuelta… Latoneros, 3 para ser exactos.

Si eres de madrugar, o una persona con mucha suerte, no tendrás que esperar, pero es preferible que vayas aceptando que quizás haya que hacer un poquito de cola. Entras, chato de vino y tajada de bacalao, puffff…¡Esto sí que es un rebozao bien hecho!

Un local con solera, los palillos que vienen en el pincho también parecen traídos de otra época…Huele a añejo, pero a lo bien, es como si aquí se hubiera congelado el tiempo…
Han abierto nueva sucursal, súper cerquita, pero se han puesto modernos y, aunque el producto que ofrecen también está rico, hay cosas que ni su creador las puede imitar. El bacalao es hermoso, igual si eres de poco comer, te saltas el siguiente paso, pero yo confío en tu estómago.
Nada más cruzar la calle, aterrizarás en Casa Paco. Déjame contarte aquí una anécdota; justo delante del establecimiento, hay una parada de autobús. Cuando yo era pequeña, cogía el autobús ahí y siempre iba rezando por que tardara un siglo y me diera tiempo a comerme un chicharrón que amenizara la espera.

En fin, anécdotas a parte, no puedes dejar de probarlo por mucho pa atrás que te dé. No preguntes de dónde sale este producto tan curioso, no quieras saber tanto…Come y calla. Palabrita de La Sibarita Infiltrada.
